Tener el estómago duro en el embarazo es una sensación bastante frecuente. Puede ocurrir desde el primer trimestre hasta el final de la gestación y, en cada etapa, tiene causas diferentes (Rivas, 2023).
Sentir la dureza en tu barriga puede ser un motivo de estrés en el embarazo. En especial, si ya tienes varias semanas de gestación y te preocupa que se esté adelantando el parto (Molina, 2024). Pero debes saber que, en la mayoría de las ocasiones, esta sensación se origina en situaciones que puedes manejar en tu hogar.
A veces, el síntoma se manifiesta como calambres en el embarazo. Otras veces, como una incomodidad en la parte baja de la barriga. Para que tengas toda la información que te pueda brindar tranquilidad, en este artículo te contamos cuáles son las causas más frecuentes, cómo diferenciar aquellas que necesitan atención médica y algunos consejos para aliviar el estómago duro en el embarazo.
Causas comunes del estómago duro en el embarazo
De acuerdo a la etapa de gestación en la que te encuentres, este síntoma tendrá diferentes causas. Para el primer trimestre, las más importantes son las siguientes (Rivas, 2023):
- Estiramiento de los músculos de la barriga. A medida que el útero crece, aumenta el líquido amniótico y tu bebé gana más peso. Esto obliga a los músculos de tu abdomen a estirarse para darle lugar a ese crecimiento. Por eso es posible sentir dolores y molestias de tipo muscular.
- Estreñimiento y gases. Los cambios hormonales también son responsables del estómago duro en el embarazo. En este caso, porque hacen más lento el tránsito intestinal, lo cual ocasiona que estés más constipada y con gases, haciéndote sentir la barriga más hinchada.
En el segundo trimestre, las causas más comunes son (Cleveland Clinic, 2024; Mayo Clinic, 2022):
- Contracciones de Braxton-Hicks o contracciones falsas. Tu barriga se pone dura, pero no duele, pues se está preparando para el momento del parto.
- Inflamación del ligamento redondo. Este ligamento es uno de los que sostiene a tu útero. Durante el segundo trimestre recibe más presión y peso, por lo que tiene que estirarse mucho. Si bien es un proceso normal, el estiramiento puede causar inflamación, lo que llevará al endurecimiento de tu barriga o dolor bajito en el embarazo.
Finalmente, el estómago duro en el embarazo sucede durante el tercer trimestre por (Molina, 2024):
- Contracciones. A medida que se acerca el momento del parto, las contracciones se vuelven más frecuentes.
- Presión del bebé. La posición fetal cambia en las últimas semanas y ello aumenta la presión sobre el útero.
¿Cómo saber si necesito atención médica?

Aunque muchas causas del estómago duro en el embarazo no sean para preocuparse, es un síntoma para prestarle atención. Deberías comunicarte pronto con tu médico si, además de la barriga dura, tienes alguno de los siguientes síntomas (Galan, 2024; Molina, 2024):
- Dolor que no calma. En cualquier parte de tu abdomen o en la ingle.
- Vómitos persistentes. Que interrumpan tu alimentación y tu hidratación, no solo náuseas matutinas.
- Sangrado vaginal. En cualquier trimestre, la salida de sangre por tu vagina es una señal de que necesitas ver al médico. También si el líquido que sale no es totalmente rojo e, incluso, si es transparente.
- Fiebre. Las temperaturas elevadas pueden indicar que hay una infección.
- No sientes los movimientos de tu bebé. Si ya pasaste la mitad de tu embarazo y, junto con la barriga endurecida notas que tu bebé se mueve menos o nada, es una señal para consultar. El médico medirá la frecuencia cardíaca fetal para corroborar su estado de salud.
- Contracciones frecuentes. El estómago duro en el embarazo desde la semana 30 puede suceder por las contracciones verdaderas. Si se repiten en pocos minutos y son muy dolorosas, es porque tu cuerpo está iniciando un trabajo de parto.
En caso de que tengas diagnóstico de hipertensión gestacional o diabetes, hay que añadir otros síntomas para consultar. Por ejemplo, los mareos, el dolor de cabeza que no calma y la hinchazón en pies y manos (NIH, 2024).
¿Cómo aliviar el estómago duro en el embarazo?
Si no tienes ninguna señal de alarma, entonces es probable que tu barriga endurecida sea por una causa no peligrosa. En ese caso, hay algunas estrategias que puedes aplicar para calmar las molestias, como (Galan, 2024; Molina, 2024):
- Cambiar la postura. Si te sientes incómoda o hinchada, modificar cómo te sientas o te acuestas puede facilitar la expulsión de gases y aliviar la presión en tu útero.
- Hacer masajes suaves en el abdomen. Esto te ayuda a relajar los músculos de la barriga y aliviar la tensión.
- Modificar la dieta. La constipación del embarazo y la acumulación de gases se pueden manejar con ciertas modificaciones en la forma y el contenido de los platos. Se recomiendan porciones pequeñas y frecuentes durante el día para facilitar la digestión, priorizando los alimentos ricos en fibra. Aumenta el consumo de frutas, verduras y cereales integrales, pero limita las legumbres y el brócoli, que aumentan los gases.
- Hacer ejercicio moderado. A veces, basta con salir a caminar para reducir la presión en la barriga. También es útil el yoga adaptado para el embarazo y el pilates.
- Aplicar técnicas de relajación. Gestionar el estrés mientras tienes la barriga dura contribuye a tu calma. Aprende métodos de respiración, meditación o mindfulness para las situaciones en las que, por el dolor, te sientes ansiosa.
De todos modos, si te genera dudas el estómago duro en el embarazo, siempre tienes que mantener una comunicación abierta con tu médico. Será clave para llevar una gestación tranquila y disfrutar del crecimiento de tu bebé hasta que nazca.