Un sueño de amor

En un frondoso árbol del bello parque Winny World, una hermosa ave en sus ramas se posó. Venía buscando refugio y protección del inclemente frío, del agua y del sol, y como estaba tan cansada en una rama se durmió, y tuvo un bonito sueño y esto fue lo que soñó:

Soñó que miles de mariposas le hacían una recepción, y un camino con pétalos de flor, y le cantaban mil canciones y danzas de color, para darle la bienvenida al parque Winny World, al parque del amor.

El ave y las mariposas recorrían el parque viendo sus paisajes llenos de fantasía. De entre las montañas, una hermosa cascada de aguas puras y cristalinas al fondo rocoso caían, y al caer de las aguas un gran lago se hacía, y con el sol y el vapor de las aguas un esplendoroso arco iris sobresalía. Y allí, en medio de todo, un pequeño elefante mucho se divertía, chapoteaba, nadaba, corría, y con su larga trompa se rociaba con algarabía, y el ave y las mariposas de verlo se reían. Entre mil gotas de agua salpicadas por el sol se fueron alejando del elefante y su diversión.

En su constante vuelo por el parque natural, el ave y las mariposas escucharon a lo lejos el sonido de un trinar; allí en un verde pino había un lindo turpial, cantando sus tonadas con elegancia y vanidad, y la pequeña ave se acercó para escuchar y su corazón latía a gran velocidad. Fue amor a primera vista, se lo puedo asegurar, y de sus alas muy unidos no paran de volar, trinando sus canciones de enamorados sin igual.

Agradecida con el cielo no hace más sino trinar por un día tan divertido y porque el amor pudo encontrar. Y allá a lo lejos en el cielo las aves pueden ver un corazón de mil colores que las lindas mariposas les quisieron ofrecer. Y en el frondoso árbol aún se puede ver a esa hermosa ave que sueña con placer.

La pequeña ave se fue dando cuenta, en su volar, de lo maravilloso que era el parque, de la majestuosidad de sus paisajes y de los seres por los que era habitado. Y las mariposas le contaron que esa noche era la coronación del nuevo Rey de la Región. Con bombones y platillos comenzó la reunión, hubo danzas y cantos en homenaje al ganador. Era un oso blanco que fue galardonado por ser buen amigo y servidor, pues les había brindado abrigo, alimento y protección, y con sus consejos justos siempre brinda mucho amor.

Desde el cielo una corona hacia el oso se dirigió y sus perlas cristalinas más blanco lo volvieron. Y entre gritos y aplausos todos fuimos muy felices en aquella celebración, y fue tanta la dicha que de aquel mágico sueño el ave despertó. Al ver que solo fue un sueño allí su nido construyó y como decoración colocó una hermosa pluma brillante y de color. La hermosa ave se quedó en el parque Winny World.